lunes, 28 de febrero de 2011

Las normas están para romperlas.

Y justamente cuando sé que algo está prohibido es cuando más me apetece. Igual que a Adán y Eva les apetecía esa manzana. Como cuando pone "no tocar", y yo lo toco. Y me siento poderosa. Cuando no se puede pasar yo paso, si el semáforo está en rojo yo cruzo. No sorbas la sopa, la sorbo. No te muerdas las uñas, me las muerdo. ¿No contestar a los profesores? Les contesto. Niña, no hagas eso, lo hago. Y es que no hay más misterio en lo de ser feliz; pudiendo estar perfectamente, ¿qué tonto querría estar mal? Ah, si, los enamorados. Los que se encierran en su cuarto a soñar a solas, con la típica balada triste, de esas que te rayan la cabeza tantísimo. ¡Eh!, ¿as escuchado el nuevo tema del Ubago? ¿No? Ah bueno, es como el primero, y como el segundo, y como el tercero... Los enamorados son una especie de secta que tiene por norma no sonreír. Los enamorados, -perdóneme el aludido- son tontos. Como ya he dicho, yo no me caracterizo precisamente por lo de ser obediente. No te enamores nunca, pequeña. ¿Podéis adivinar qué hice?

Perdón, perdón, perdón, perdón. Tengo esto abandonadísimo, odio los exámenes de verdad. En cuanto termine le lavo la cara al blog y lo renuevo totalmente, gracias por seguir ahí, bloggers.

4 comentarios:

Re-play dijo...

Me ha gustado mucho mucho mucho enana♥ Un besazi

Cristina. dijo...

Todos hacemos siempre lo contrario de lo que nos dicen :) Me encanta esta entrada!! Un besiito.

La Vie Boheme dijo...

muuuy linda entrada, creo que ya entre 4 veces a tu blog entre ayer y hoy para leerla. Me gusta muchisimo tu blog y tu forma de escribir :)
un beso grande

tactactac dijo...

Muchísimas gracias por emplear un ratito de vuestro tiempo en estar aquí=)
me paso ahora por vuestros blogs!=)
un besito, sed felices